Este es uno de esos platos que la buena ama de casa alemana debería dominar. Vamos, que me estoy ganando a pulso la integración en este país. Aunque es también uno de esos platos que se dan en muchas otras cocinas del mundo, rollitos rellenos que utilizan hojas de verduras en vez de masas para hacer de envoltura, como las hojas de parra para hacer dolmalar turcas.
Podemos variar el relleno, para que sea, por ejemplo, vegetariano, o hacer con arroz, en vez de incluir miga de pan, para evitar el gluten. La receta de hoy son Kohlrouladen con hojas de Wirsing (col de Savoya), aunque las más populares suelen ser de col blanca. Esto ya a gusto de cada uno.
Podemos variar el relleno, para que sea, por ejemplo, vegetariano, o hacer con arroz, en vez de incluir miga de pan, para evitar el gluten. La receta de hoy son Kohlrouladen con hojas de Wirsing (col de Savoya), aunque las más populares suelen ser de col blanca. Esto ya a gusto de cada uno.
Ingredientes (para 4 personas)
750 g carne picada
2 cebollas medianas
pan del día anterior
1 diente de ajo
1 huevo
1 repollo o col
1 zanahoria
1 tallo de apio
Preparación
Ponemos el pan viejo a remojo. Preparamos la carne picada como para albóndigas, con cebolla picada, ajo, huevo y el pan húmedo que habremos escurrido bien antes de añadir a la carne. Salpimentamos a gusto y condimentamos con nuez moscada y comino.
Quitamos las primeras hojas del repollo (normalmente feas) y sacamos unas cuantas hojas enteras cortándolas por el tallo. Las hervimos en agua con sal unos 3-5 minutos hasta que ablanden. Las sacamos, pasamos por un chorro de agua fría y las secamos bien. Aplastamos el tallo con la hoja de un cuchillo para poder doblarlas mejor. Salpimentamos y ponemos una cucharada de la carne picada en el centro. Cerramos las hojas enrollándolas y cerrando los lados para que no se salga el relleno. Normalmente las hojas aguantan bien cerradas, pero se pueden amarrar también cerrando con hilo.
En una sartén o en cazuela ancha hacemos un sofrito de cebolla picada, zanahoria y apio, todos bien picados. Introducimos con cuidado las rouladen poniendo la hoja que cierra hacia abajo. Doramos un poco (no hace falta dar la vuelta si no las hemos cerrado con hilo), añadimos un poco de agua o caldo hasta que las cubra por la mitad, tapamos y dejamos que se hagan a fuego medio durante unos 20 minutos.
Cuando estén hechas, sacamos las rouladen, y reducimos la salsa. Servimos con patatas cocidas.
Ver Receta para imprimir
Y si nos sobra repollo podemos probar esta otra receta
Quitamos las primeras hojas del repollo (normalmente feas) y sacamos unas cuantas hojas enteras cortándolas por el tallo. Las hervimos en agua con sal unos 3-5 minutos hasta que ablanden. Las sacamos, pasamos por un chorro de agua fría y las secamos bien. Aplastamos el tallo con la hoja de un cuchillo para poder doblarlas mejor. Salpimentamos y ponemos una cucharada de la carne picada en el centro. Cerramos las hojas enrollándolas y cerrando los lados para que no se salga el relleno. Normalmente las hojas aguantan bien cerradas, pero se pueden amarrar también cerrando con hilo.
En una sartén o en cazuela ancha hacemos un sofrito de cebolla picada, zanahoria y apio, todos bien picados. Introducimos con cuidado las rouladen poniendo la hoja que cierra hacia abajo. Doramos un poco (no hace falta dar la vuelta si no las hemos cerrado con hilo), añadimos un poco de agua o caldo hasta que las cubra por la mitad, tapamos y dejamos que se hagan a fuego medio durante unos 20 minutos.
Cuando estén hechas, sacamos las rouladen, y reducimos la salsa. Servimos con patatas cocidas.
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Y si nos sobra repollo podemos probar esta otra receta
¡Qué buena pinta! Creo que voy a probarlas una de estas noches para cenar. Ahora me estoy acordando de un pastel de berza ( ¿o repollo? ) relleno con una buena morcilla de arroz y una salsa de alubias de Tolosa.
ResponderEliminarHummm.
Si es que te vas a volver una alemana de pura cepa!!
ResponderEliminarQue ricos, no???
besitos
De nuevo me parece interesantísimo tu ppst, porque ahora ya sé que los muy domésticos "cigares au chou" son también de procedencia europea... aunque los tuyos son mucho más coquetos que los que probé aquí, en la cocina de una amatxu quebequesa.
ResponderEliminarA mi todas las recetas que van envueltas en hojas de col me llaman mucho la atención y no sé por qué.
ResponderEliminarEn Palma un plato típico es el lomo con col y la verdad es que me lo pedía muchas veces cuando saliamos a comer. Me encantaba.
Tu plato me gusta mucho y además me ha encantado que te hayas acordado de los celiaquillos. Gracias guapa.
Muchos besitos sin gluten
Es más internacional de lo que uno piensa esto de los rollitos de repollo. Papá siempre recuerda los de su infancia, en la cocina de su abuela (de ascendencia ítalo-criolla). Y por otro lado, los restaurantes de comidas árabes aquí, preparan los niños envueltos tanto en hoja de parra como en hoja de repollo (habrá sido una adaptación porque éstas últimas eran más fácil de encontrar en algunos lugares?).
ResponderEliminarPor otro lado, en el sur de Alemania tengo entendido que el ama de casa :D prefiere las hojas de Spitzkraut, que es como el repollo blanco, pero en punta. Por demás simpático.
Un beso y hasta prontito,
Marcela
María, a mí me sorprendieron, pensé que iban a ser más difíciles de preparar, aunque para cenar, cuidado porque son un plato bastante contundente y no quiero ser la responsable de ninguna mala noche :-D
ResponderEliminarIvana, ¿tú crees que comiendo col una se puede volver alemana? Jajaja... creo que demasiado tarde ya para cambios (sobre todo cuando se es tan tozuda como yo, jeje).
Arantza, ¿cigares au chou? Por las fotos que veo en la guorl guaid güeb son primos hermanos de los Kohlrouladen. De todas formas, se encuentran también mucho en la cocina polaca, la rusa y llegan hasta China, así que vete tú a saber desde dónde han entrado a Canadá ;-D
Zerogluten, ahora que he descubierto que son tan fáciles de preparar creo que voy a probar con otros rellenos diferentes, vegetarianos, etc. No me he atrevido a etiquetarlo sin gluten porque la receta que pongo lo lleva, pero ahí andamos intentando pensar siempre si las recetas son aptas o no. Gracias a blogs como el tuyo que nos echan una mano en estas cosas a los aficionados del sin gluten ;-D
Marcela, ¿preparan los "niños" envueltos? Ay, Marcela, una cosa más que he aprendido (gracias a google) que si no todavía estoy dándole vueltas.
Muy interesante el enlace que has puesto sobre la Spitzkraut, ahora sí que me ha entrado curiosidad y ganas de probarla, me haré en su difícil búsqueda.
¡Un abrazo y gracias por pasaros por aquí!
A mí siempre me ha gustado la carne envuelta en col, creo que le da un contraste especial,en los pirineos creo que también hay recetas parecidas, supongo que en sitios dónde haga mucho frío y hayan coles,se dan versiones parecidas.Con platoscomo estos te ganas el cielo.
ResponderEliminarUn beso
Hola Noema, captadora de luz, reina del ISO y del buen encuadre, mejor cocinera y buena amiga. Eres la mejor!
ResponderEliminarMuy interesante la receta. El repollo no entra en mis influencias culinarias, supongo que porque mi madre, de la que aprendía a cocinar, es de granada y allí mucho repollo creo que no hay, pero tendré que probar a cocinarlo.
ResponderEliminarun beso.
Un plato estupendo!!! Delicioso, tengo que decir que el mejor repollo relleno que he tomado fue hace dos veranos haciendo el camino de Santiago (el camino Primitivo, desde Oviedo a Santiago, por este no va casi nadie) en un pueblo asturiano llamado Pola de Allande, riquiiisimo relleno de carne y con salsa mmmm y de cena (claro que tras 27km de marcha por montaña media...), tu receta me ha recordado ese estupendo dia. Besotes!!!!
ResponderEliminarYo siempre llego tarde despues de lo de cuina vermella, no se me ocurre que decirte, lo suscribo todo-todo.
ResponderEliminarLo pienso hacer, tiene una pinta estupenda y no parece que sea de mucho engorde.
la Spitzkraut, verdaderamente curiosa, no la habia visto en la vida.
Los niños envueltos si les conocia pero siempre me ha dado un poco de cosa,...el nombre.
LO QUE ME ENSEÑAIS!!!
gracias, Noema, y yo tambien te veo integradisima.
Buen plato, y bajo en calorías que hacen falta de cara al verano.
ResponderEliminarUn beso
¡Vaya ama de casa teutona que estás hecha! Yo no me he atrevido todavía con ellas (no sé si soy muy amiga de coles & co.)...
ResponderEliminarCRIS, bueno, el cielo no me interesa tanto como el aprecio de mi marinovio, jejeje, que llegó a decir que estaban (casi) como los de su madre (aunque ese "casi" preferí no oírlo).
ResponderEliminarLa cuina vermella, os voy a echar la bronca ¡YA BASTA DE TANTO ELOGIO! que me da mucha vergüenza y, lo peor, me lo voy a acabar creyendo! :-P
Ajonjoli, pues nada, desde hoy que entre el repollo en tu vida! Jejeje
Salvia, buuuueeeeno, cómo me alegra haberte traído bonitos recuerdos con un sencillo plato de repollo. Después de una caminata de 27 km es lo que mejor entra, de ahí a la cama.
Gloria, aquí nadie llega tarde, mujer. A los vermellos les he echado la bronca, así que nada, nada, no suscribes nada, jeje. Las gracias son para Marcela por el enlace de la Spitzkraut, esta mujer siempre nos trae deberes que hacer!
cuatro especias, bueno, las calorías, depende de la cantidad de rollos que se meta una pa'l cuerpo, jeje.
Natalika, mira quién fue a hablar, Frau Königsberger Klopse! Tú y yo tenemos que poner un Imbiss de cocina teutona gutbürgerlich!
Pues nada, como siempre, un placer vuestras visitas!
Hola Noema, hemos tenido la misma idea! Me encantan estos Rollos!
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarSólo he comido estos rollos una vez, y fue hace mucho tiempo, un día que a mi madre le dio por innovar. Por aquel entonces me pareció de lo más exótico, fíjate tú. ;)
¡Saludos!
Noema! Que rico! Por cierto, si es por cocinar delicias debes estar ya integradísima. Me encanta tu foto, super colorida pero muy equilibrada.
ResponderEliminarBesetes!
Muchísimas gracias primero por pasarte por mi blog en este día tan especial y segundo por tu cariñoso comentario. Gente como tú haceis que todo esto tenga sentido, mil gracias.
ResponderEliminarAhora al asunto del repollo, tengo unas ganas enormes de hacer este plato, lo tengo en la mente desde hace tiempo. Tu receta me parece fantástica asi que ahora ya no tengo excusa ¿verdad?
Besitos.
Vaya repollo, que sin nada de rollo tendremos una rica cena o un entrante con una pinta muy buena y de sabor... con esos ingredientes que envuelve.. Mmmm, que rico. Un saludiño.
ResponderEliminarEssenslust, ¡es verdad! A ti te han quedado más verdes :-O
ResponderEliminarcon Ka, qué quieres que te diga, ahora que no nos oye nadie... a mí me siguen pareciendo exóticos, jeje.
marilu, los colores en la foto ¡pura coincidencia! bueno, o será que todo lo compro en esos colores :-D
Silvia, uy, mujer, era sólo una felicitación merecida ;-D
Pues si lo tienes en mente, aquí te he puesto en bandeja la receta ¡haAaAazlo!
Cariño, si sólo te comes uno, de entrante bien, aunque aviso que llenan, bueno, yo es que me comí más de uno...
La col es una de mis verduras favoritas, en mi casa, mi madre nos preparaba Trinxat de la Cerdanya y aún hoy tanto mi hermano como yo se la pedimos en alguna ocasión.
ResponderEliminarTu receta me encanta.
un saludo
Ay, Somaral, que nunca he probado la trinxat de la Cerdanya, pero viendo un poco cómo se hace me han entrado unas ganas tremendas de hacerlo... habrá que solucionar esta carencia!
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