Fue un flechazo, inconfundible, no hubo dudas, fue amor a primera vista y ocurrió
aquí. Estas cosas son así, llegan cuando una menos se las espera.
Aunque en esta historia había un pequeño inconveniente y es que ¡él pertenecía a otra! Así que, como no está bien eso de codiciar bienes ajenos... dicen..., pues me puse
manos a la masa. El resultado me ha convencido, creo que será un amor de por vida:
Pan de leche Hokkaido
Ingredientes600 g de harina
20 g levadura fresca
30 g leche en polvo
60 g azúcar
9 g sal
1 huevo mediano
210 g leche (templada)
100 g nata (templada)
Preparación Disolver la levadura fresca en un poco de leche. Mezclar el resto de los ingredientes y amasar hasta obtener una masa elástica y homogénea. Dejar reposar durante, al menos, hora y media hasta que la masa haya doblado su tamaño. Colocar después sobre una superficie enharinada y amasar ligeramente para que baje el volumen. Cortar la masa en cuatro trozos iguales, hacer una bola con cada trozo, cubrir y dejar reposar unos 20 minutos.
Extender ahora cada uno de los trozos con el rodillo formando cuatro tiras (con el ancho del molde en el que se van a hornear). Finalmente enrollar y colocar los rollos uno al lado de otro en el molde. Dejar reposar otra hora y media hasta que suba el volumen dentro del molde.

Pintar la superficie con un poco de leche e introducir en el horno previamente calentado a 175°C durante aprox. 35 minutos. Transcurrido este tiempo sacar del molde y hornear 4 minutos más.
Nota: Si la superficie se dorara muy rápido, cubrir con papel de aluminio.

Por lo que he podido ver, el pan ya ha dado vuelta y media a la blogosfera. La
leche de Hokkaido, que da nombre a este pan, es leche originaria de la región de
Hokkaidō, la segunda isla más grande de Japón, la mayor isla al Norte. Claro está que yo no he utilizado leche de esta isla, aunque he intentado utilizar una leche de calidad, una leche ecológica.
Googleando he descubierto también que incluso Kit Kat tuvo una edición limitada especial para su
Kit Kat blanco con leche de Hokkaido, y que hay
accesorios varios con motivos de esta leche. En conclusión: Hokkaido es realmente un nombre en cuestión de leche!
La ventaja de este pan es que pueden probarse diferentes rellenos para cada trozo. En la foto los cuatro que yo hice, dos naturales y dos con Nutella, pero se me ocurren más para el próximo, frutos secos, por ejemplo. Para desayunar, con mantequilla y mermelada, está ¡de vicio!
¡Probadlo y me decís!
