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domingo, 18 de noviembre de 2012

Amor al primer mordisco

Un año llevo queriendo hacer esta receta. Prueba fehaciente de que en este palacio las cosas van realmente despacio. Fue justo hace un año cuando probé el pastel de rábano daiko, aquella mañana de domingo en Hong Kong en la que quedé con mis amigos V. y C.L. para ir de yum cha (lo siento, si no pongo esto reviento, dejadme chulear un rato ;-). Mirando el calendario me he dado cuenta además de que fue exactamente un 18 de noviembre cuando llegaba a Hong Kong, ¡si no es esto una casualidad perfecta!

Turnip Cake

El sabor de este pastel es de esos de los que uno se enamora al primer bocado. Sabe a hogar, reconfortante. Estoy muy satisfecha con el resultado, sobre todo el de la consistencia que era lo que más miedo me daba, ya que debe ser gelatinosa, pero con el punto perfecto para poder manipular el pastel (cortar y dorar) sin que se desmorone. Lleva su tiempo de preparación pero es fácil de hacer. El pastel básico se adapta además muy bien a una dieta vegetariana o sin gluten.

Ingredientes
1 rábano blanco mediano (unos 500 g), también conocido como daikon
2 tazas de harina de arroz
4 setas shiitake desecadas
1 taza de agua
1 cucharadita de vino de arroz Shaoxing (como no tenía, yo le puse un chorro de coñac, alegría)
*1 cucharadita de salsa de soja (de la oscura para cocinar si tenéis a mano, si no, no pasa nada, nos saltamos la soja ya que las setas ya son de por sí bastante aromáticas; omitir también para una receta sin gluten)
1 cucharadita de sal

Cacharros: un molde pequeño de fondo desmontable de unos 18 cm y una cazuela grande donde quepa el molde para poder cocer al vapor.
Tiempo aproximado: media hora de preparación + 1 hora de cocción al vapor + 1 hora enfriando

Preparación
Lo primero es poner las setas en remojo como indiquen las instrucciones de la etiqueta para hidratarlas, normalmente unos 15-20 minutos. En una cazuela grande mezclamos la harina de arroz con 1 taza de agua hasta obtener una masa uniforme, dejamos reposar. Mientras tanto pelamos y troceamos el rábano blanco como para hacer patatas fritas.


Cuando las setas hayan hinchado, las secamos y picamos muy finas. Salteamos un par de minutos con un poco de aceite y añadimos el chorretón de coñac (y en su caso la salsa de soja), dejamos que reduzca el líquido y retiramos de la sartén. En la misma salteamos el rábano picado con un poco de aceite y antes de que tome color añadimos una taza de agua, tapamos y dejamos que se haga a fuego medio, unos 15-20 minutos. Cuando esté hecho lo añadimos junto con el líquido que tenga a la masa de arroz. Mezclamos todo bien, añadimos las setas salteadas y sazonamos. Finalmente echamos esta mezcla en el molde y alisamos la superficie. Introducimos el molde en una cazuela más grande, normalmente colocado sobre una rejilla, y cocemos al vapor con la cazuela tapada, controlando de vez en cuando que no se evapore toda el agua (en caso necesario tendremos que añadir más agua, siempre hirviendo). Tenemos más o menos una hora hasta que la superficie esté firme al tacto. Entonces retiramos del fuego y dejamos enfriar una hora en el molde sobre una rejilla.
Cuando haya enfriado, desmoldamos y cortamos en trozos rectangulares grandes. El pastel se puede servir así directamente o dorar en una sartén. Servimos con salsa a gusto. Le va bien una salsa de ostras (tiendas asiáticas, ¡ojo, estas salsas no son normalmente aptas para celíacos), salsa de soja (ídem) o una salsa picante.

Turnip Cake

La receta original suele llevar también gambas desecadas, a mí se me ocurren un montón de variaciones más, con panceta picada, con zanahorias, con remolacha...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El día D: Dim Sum

Desde que supe que iba a venir a Hong Kong no he podido pensar en otra cosa: dim sum. Un viejo amigo de Santander que ahora vive aquí y su mujer hongkonesa me citaron el domingo por la mañana temprano para ir de yum cha. Podría decirse que, en Hong Kong, salir los domingos a tomar dim sum, normalmente con la familia, es como quedar en España los fines de semana para ir de tapas. Es más que nada una cuestión social que se acompaña con un aperitivo y mucho ajetreo. Entre semana puede ser algo más tranquilo y normalmente se ve a abuelos y abuelas desayunando y pasando las mañanas y mediodías, pero nunca la cena.

Dim Sum

El dim sum se toma en salones de té, de hecho, esta es la única bebida que debe acompañarlo. La elección del té es ya una de las cosas más importantes. Con una historia que vuelve a recordar en parte a la de las tapas, los salones de té no servían en un principio comida, sino que empezaron a hacerlo en algún momento  posterior para acompañar el té.

Dim Sum

Me explicaron que, antiguamente, las señoras que sacan la comida de la cocina llevaban bandejas grandes colgadas al cuello, pero ahora han sido sustituidas por carritos. Sobre estos se apilan los cestos con comida preparada generalmente al vapor. Cada carro que sale de la cocina lleva un tipo de plato diferente. En los restaurante tradicionales no hay carta por lo que hay que estar pendiente para hacerse con un cesto de lo que se quiere. El sitio al que fuimos estaba tan lleno que prácticamente había que correr detrás de las señoras y hacerse un hueco para conseguir un cesto porque en cuanto salían de la cocina la gente se les echaba encima. Era divertido ver como siempre había un grupo de gente moviéndose por la sala en torno al vapor de la comida.

Dim Sum

Ahora que he visto cómo funciona, creo que me atrevería a ir sola, pero la verdad es que fue muy práctico ir acompañada, sobre todo porque me explicaron cada uno de los platos que probamos. Todo buenísimo, patas de pollo incluidas ;-)

Fue muy entretenido observar a las familias y grupos de amigos comiendo juntos, a los turistas japoneses intentando descifrar los platos con un libro de fotos, o ver minirituales, como la forma de lavar los tazones en agua caliente o en la primera infusión del té, o cómo la mujer de mi amigo cortaba el bizcocho esponjoso ayudándose solo con los palillos, ¡qué dominio!

Los platos que probamos (y que espero recordar bien) son los siguientes (empezando por la primera foto a la derecha): salpicado de costillas de cerdo, pastel de nabo, patas de pollo, rollitos de piel de soja rellenos de taro y patas de pato, dumplings, rollitos de col, patas de pato, bollos bao al vapor rellenos de salchichas, bizcocho esponjoso y rollos de masa de arroz al vapor rellenos de carne de cerdo.

Dim Sum
Dim Sum
Dim Sum
Dim Sum
Dim Sum

Como los restaurantes tradicionales no tienen menú, al tomar los platos, la señora que empuja el carrito correspondiente te sella la tarjeta con el plato y el tamaño y con ella se paga en caja al salir.

Dim Sum

Todavía tengo un par de cosas sueltas del viaje, lugares de los que no hablé, comidas, y más que iré poniendo en algún momento. Pero por ahora toca volver, así que colorín colorado, este viaje se ha acabado.