Querida familia y amigos:
Os escribo esta postal desde la última parada en mi viaje. Salí de Australia el jueves pasado y, como ya sabéis por la última entrada, me he permitido hacer una breve escala en Hong Kong, básicamente para comer, todo hay que decirlo. Es la primera vez que visito esta parte del continente asiático y desde que me bajé del avión estoy en un estado de fascinación continuo.
Creo que Hong Kong es una ciudad muy fácil para el principiante como yo que se inicia en Asia: señales, indicaciones, nombres de calles, la mayoría de los menús en restaurantes, etc. están escritos en inglés, además de en cantonés. El transporte público es de una eficiencia excepcional y facilísimo de usar. Los hongkoneses son educados y pacientes con el forastero, suelen hablar inglés y todo está muy bien organizado.
Y los mercados... bueno, los mercados son ya tema aparte...
Tengo pendientes un par de comidas memorables en HK. Hasta entonces, si os ha entrado la curiosidad, podéis ir viendo más fotos en el álbum hongkonés.