¿Que qué hacen los alemanes cuando se acerca la Pascua? Pues sacar los huevos. De todos los tonos y colores. En Berlín también se veía, es una costumbre en todo el país, pero aquí en el pueblo no hay jardín que se precie que no esté adornado a estas alturas ya con los huevos de Pascua. Me he dado un paseo por los alrededores para enseñároslo.
Normalmente cuando llega la época de poner los adornos de Pascua, la naturaleza todavía no ha explotado completamente, pero este año como el invierno no ha sido invierno, algunos brotes se han adelantado a la Pascua.
Por esta zona destaca la tradición de los sorbios, o sorabos, de quienes os hablaba en la entrada anterior, por una decoración de los huevos con diferentes técnicas que resultan en un verdadero trabajo de filigrana.
Como la cosa va de huevos, os dejo una receta de unos rellenos. Receta retro viejuna si me preguntáis, pero perfecta para la Pascua. Y ya que estamos, ¿por qué no esconder una sorpresa —una nuez o dátil, sin hueso por favor, no vayáis a desdentar al cuñado— en uno de los huevos y hacer que el que la encuentre, pues no sé, friegue los platos?
Ea! Aquí van unos huevos rellenos con crema de brecamel.
Ingredientes
4 huevos
1 brécol o brócoli
100 g de queso fresco a las finas hierbas, o a las hierbas, punto
1 lata (unos 150 g) de bonito en aceite
2 cucharadas de kétchup
2 cucharadas de mayonesa
5 cucharadas de leche
sal, pimienta y nuez moscada
aceite de oliva
Opcional: media nuez pelada o un dátil sin hueso
Preparación
- Limpiamos el brócoli y lo cocinamos 15 minutos al vapor. Cuando los tallos estén tiernos (se puede comprobar pinchando con un tenedor), lo sacamos y lo dejamos enfriar.
- Mientras tanto preparamos el relleno retro-viejuno de bonito de lata con salsa de kétchup y mayonesa. Para ello sacamos el bonito a un bol, desmenuzamos bien y añadimos las exquisitas salsas de kétchup y mayonesa hasta obtener una mezcla a nuestro gusto.
- Partimos los huevos cocidos por la mitad (a estas alturas no habrá que explicar cómo cocer un huevo, ¿no?) y sacamos las yemas que rallamos finas.
- Para preparar la crema de brecamel, trituramos el brećol en un robot hasta obtener una pasta, o lo aplastamos con un tenedor, a conciencia, en su defecto. Después incorporamos la crema de queso a las finas hierbas y las cucharadas de leche. Estas un poco a ojo, dependerá de la humedad de la mezcla anterior, del queso utilizado, etc. Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada. Deberá quedarnos una crema tipo besamel.
- En una fuente extendemos la crema de brecamel y vamos colocando las claras cocidas de huevo rellenas de la mezcla de bonito.
- Finalmente adornamos con la ralladura de las yemas y podemos un hilo de aceite (o un chorretón, según la maña que nos demos)













